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El Congreso de Perú promulgó el pasado 11 de enero, por insistencia, las modificaciones a la ley forestal y de fauna silvestre, a pesar de las preocupaciones expresadas por organizaciones nativas y activistas medioambientales. Estas modificaciones han sido consideradas como una violación a los derechos de los pueblos indígenas y como una facilitación de la deforestación en la Amazonía.
El Ejecutivo devolvió la norma al Congreso sin promulgarla, debido a las objeciones presentadas por el Ministerio del Ambiente. Entre las preocupaciones se encontraba el traslado de la zonificación ambiental al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, así como la posibilidad de considerar zonas forestales con fines agropecuarios basados en el uso mayor que se les otorgue.
El presidente del Consejo de Ministros, Alberto Otárola, ha anunciado que se utilizarán mecanismos constitucionales para volver a debatir esta norma. A pesar de los convenios para la protección de los bosques naturales, esta ley suspende temporalmente la obligatoriedad de exigir la zonificación forestal en áreas en proceso de reconocimiento, titulación o ampliación de comunidades campesinas y nativas, así como en áreas destinadas a reservas territoriales y pueblos en aislamiento voluntario con contacto inicial.
Venimos peleando contra esta modificación desde hace más de dos años, desde organizaciones de sociedad civil como la mía, pero también desde organizaciones indígenas, gremios de productores, organizaciones campesinas… Esto no es un tema de ambientalistas. Esto es un tema de una ley absurda, efasta y que va a traer más destrucción de los bosques y más violación de derechos indígenas. Comentó Julia Urrunaga de la ONG Agencia de Investigación Ambiental.
El Gobierno peruano busca abrir nuevamente el debate sobre estas modificaciones, tomando en cuenta las opiniones contrarias expresadas por el Ejecutivo y las organizaciones nativas y medioambientales.
Desde DUS, manifestamos nuestra gran preocupación por estas medidas que atentan contra el medio ambiente, la preservación ambiental y la historia milenaria plasmada en los derechos indígenas.
Fuente: Forbes, Infobae
