América Latina: El Epicentro Global de la Transición Energética Hacia un Futuro Limpio 

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América Latina y el Caribe se encuentran en una posición privilegiada para convertirse en líderes del sector energético mundial, gracias a sus vastos recursos naturales y su compromiso con las energías limpias. Un reciente informe de la Agencia Internacional de Energía (IEA) destaca cómo esta región puede desempeñar un papel crucial en la transición energética global, impulsando cambios significativos tanto dentro como fuera de sus fronteras. 

Con una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, América Latina genera el 60% de su electricidad a partir de energías renovables, superando con creces la media global del 30%. Este logro se debe en gran medida a la predominancia de la energía hidroeléctrica, así como a los prometedores recursos eólicos y solares presentes en países como Brasil, México, Chile y Argentina. Además, la región es rica en minerales críticos para las tecnologías de energía limpia, albergando aproximadamente la mitad de las reservas mundiales de litio, un tercio de las reservas de cobre y plata, y otros minerales esenciales.

Sin embargo, el informe de la AIE también advierte sobre una brecha significativa en la implementación de políticas energéticas. A pesar de que 16 de los 33 países de la región se han comprometido a alcanzar emisiones netas cero para mediados de siglo, el uso de combustibles fósiles sigue siendo predominante, especialmente en el sector del transporte. No obstante, si se cumplen los compromisos anunciados, la región podría cubrir toda la nueva demanda energética de la próxima década con energías renovables, aumentar considerablemente sus exportaciones de petróleo y fomentar la producción de hidrógeno de bajo costo y bajas emisiones. 

Para alcanzar estos objetivos, el informe destaca la necesidad de aumentar significativamente la inversión en energías limpias. La financiación de proyectos debe duplicarse hasta alcanzar los 150.000 millones de dólares para 2030 y quintuplicarse para 2050. Además, es crucial que estas transiciones sean inclusivas, garantizando acceso universal a energía moderna a precios asequibles, ya que actualmente 17 millones de personas en la región carecen de acceso a electricidad y 74 millones no tienen acceso a fuentes limpias para cocinar. 

Con políticas adecuadas y un aumento en la inversión, América Latina y el Caribe están en una posición ideal para liderar la transición global hacia un futuro energético. Este informe marca un hito en la colaboración de la AIE con América Latina y el Caribe, y subraya la creciente importancia de la región en la configuración del futuro energético mundial. 

Fuente: La Opinión, IEA, EL Comercio