38 billones de dólares: el impacto de la crisis climática en los ingresos 

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El cambio climático no solo representa una amenaza para el ambiente, sino que también tiene implicaciones económicas que podrían afectar directamente los ingresos personales y nacionales. Estudios recientes advierten que el impacto económico de la crisis climática reduciría los ingresos a nivel mundial.  

Según un estudio publicado en la revista Nature, los fenómenos meteorológicos extremos y más frecuentes causarán daños económicos masivos, estimados en 38 billones de dólares anuales para mediados del siglo XXI. Esto resultará en una disminución del 19 % en la renta media per cápita en los próximos 25 años, según el Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam (Alemania).  

El coste de mitigar las emisiones futuras de carbono es significativamente menor que el coste de los daños proyectados. La mitigación requeriría aproximadamente 6 billones de dólares, una fracción del daño total estimado de 38 billones de dólares si continuamos con el consumo actual de combustibles fósiles. 

El impacto económico del cambio climático no será uniforme. Los países en desarrollo serán los más afectados, a pesar de ser los que menos han contribuido al problema. Por ejemplo, se prevé que los ingresos en Brasil, Botsuana, Mali, Pakistán, Irak y Qatar podrían disminuir entre un 21% y un 31%. En contraste, el impacto en países desarrollados como Estados Unidos y Europa será menor, con una reducción promedio del 11 %. 

Curiosamente, los habitantes de los países más vulnerables al cambio climático muestran una mayor disposición a contribuir económicamente para mitigar sus efectos. Un estudio de Our World in Data revela que el 82.6% de los habitantes de Bangladesh, propenso a inundaciones, estarían dispuestos a donar el 1% de sus ingresos para financiar la mitigación del cambio climático. Sin embargo, esta disposición es significativamente menor en países desarrollados.  

Existe una notable disparidad en las emisiones de carbono según los niveles de ingresos. El 10% más rico del mundo es responsable del 49% de las emisiones globales de carbono, mientras que el 50% más pobre solo genera el 8%. En esta disparidad resalta la necesidad de enfoques diferenciados y equitativos para abordar la mitigación del cambio climático, enfocándose en los principales emisores.  

Invertir en soluciones sostenibles puede prevenir una devastadora reducción de ingresos globales y promover una transición equitativa hacia un futuro más sostenible. Se espera que la financiación de la lucha contra el cambio climático sea clave en las próximas negociaciones de la cumbre de las Naciones Unidas sobre el clima, en noviembre del presente año. 

Fuentes: Forbes, WEF,CNN