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La inversión ESG (siglas en inglés de medioambiental, social y de gobernanza) o ASGs se ha consolidado como una tendencia clave en el mundo empresarial, con un impacto cada vez mayor en la toma de decisiones de los inversores y directores.
Los criterios ESG abarcan tres áreas fundamentales:
- Medioambiental: Evalúa el desempeño de la empresa en cuanto a su huella ecológica, gestión de recursos, emisiones de gases de efecto invernadero, etc.
- Social: Analiza las relaciones de la empresa con sus grupos de interés, como empleados, comunidades locales y otros stakeholders.
- Gobernanza: Asegura que la empresa cuente con prácticas de gobierno corporativo transparentes, diversidad en su liderazgo y mecanismos de rendición de cuentas.
Para que los procesos empresariales sean sostenibles y orientados al futuro con los criterios ASG, suelen ser necesarias elevadas inversiones, que llevan asociados riesgos financieros. Por ello, hoy para muchas empresas tiene sentido examinar la posibilidad de recibir financiación pública en el curso de la ejecución de proyectos de sostenibilidad. Esto se debe a que la transformación sostenible de la economía y, por tanto, las de las empresas, es un punto central de la agenda de los responsables políticos en Europa, volviéndose casi obligado.
Es por esto que los gobiernos federales y estatales, en Europa, así como la Comisión de la UE, han adoptado amplios paquetes de subvenciones. Con ello se promueven los objetivos generales de ESG y se crean nuevas oportunidades para la economía mundial.
Al integrar estos elementos en su proceso de inversión, los inversores buscan identificar oportunidades y mitigar riesgos más allá de los indicadores financieros tradicionales. A medida que esta tendencia se afianza, son cada vez más las empresas que publican informes detallados sobre su desempeño en estos ámbitos, conscientes de la creciente relevancia que tienen para los inversores. Instituciones financieras líderes, como JPMorgan Chase, Wells Fargo y Goldman Sachs, han incorporado exhaustivamente los criterios ESG a sus análisis y reportes.
A nivel global, Europa se posiciona como el líder en inversiones en Bonos ESG, con una participación del 41,8% en el mercado. Por otro lado, Latinoamérica se ubica en el último lugar, con una inversión de 98 mil millones de dólares y una cuota de mercado del 2,9% tras casi una década.
La inversión ESG se perfila, así, como un poderoso impulsor de la sostenibilidad empresarial, fomentando prácticas más responsables y alineadas con los desafíos sociales y ambientales del siglo XXI.
Fuente: KPMG, Deloitte, Investopedia, 3Bee
