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Todos conocemos por «Infraestructura pública» instalaciones como estructuras, redes, propiedades y otros; que son empleadas por la población, proporcionando servicios que satisfacen necesidades; que el mercado no puede proporcionar y son desarrolladas por los mandatos políticos.
En los últimos años, se ha demostrado que la infraestructura pública desarrollada con programas digitales (IPD), por sus siglas en inglés, tiene un impacto significativo en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De hecho, es clave para abordar la crisis climática y permitir una planificación urbana más sostenible.
Dentro de los beneficios que brinda el IPD, está mejorar el uso eficiente de los fondos y distribuir adecuadamente el financiamiento económico. Al tener medidas digitales de la distribución, el impacto social y económico preciso se acompaña del impacto ambiental, mediante el cálculo de consumo de servicios en la población y las prácticas comerciales, así mismo la identificación de poblaciones vulnerables que necesitan intervención.
A pesar de los beneficios también existen desafíos para lograr un uso efectivo, como la implementación de un gobierno digital efectivo; la fragmentación de datos y sus estándares, entre otros. Sin embargo, al permitir el intercambio de datos, la infraestructura pública desarrollada con estos programas digitales puede permitir que los gobiernos desarrollen con mayor facilidad infraestructura que se requiere dentro de las comunidades, así como una respuesta a necesidades y emergencias, lo que ayuda a reducir la pobreza, garantizar los servicios y la demanda alimentaria, acompañado de una economía circular sólida, mitigando los efectos del clima extremo para el bienestar general de la población.
El IPD también puede optimizar el uso de los recursos, reducir las emisiones de carbono y fomentar la conciencia ambiental. Al aprovechar el poder de la tecnología, las partes interesadas del sector público y privado pueden trabajar juntas para abordar los desafíos ambientales, sociales y económicos y crear soluciones innovadoras y sostenibles. En resumen, el IPD es fundamental para lograr un desarrollo sostenible y un futuro óptimo.
Fuentes: Foro Económico Mundial-DUS.pe
